Manzanares estrena el primer Día de la Calabaza en España
Impulsada por Love Klabaza
Manzanares estrena el primer Día de la Calabaza en España
Alumnado de los siete colegios locales ha participado en una jornada lúdica y de aprendizaje, con el objetivo de poner en valor este producto
Manzanares ha acogido la celebración de la primera edición del Día de la Calabaza en España. Promovida por la asociación Love Klabaza, con la colaboración de las concejalías de Agricultura y Educación del Ayuntamiento de Manzanares, la jornada ha contado con la participación de alumnado de 4º de Primaria de los siete colegios locales. Además de aprender sobre esta hortaliza, los niños y niñas han disfrutado en la biblioteca de un taller de decoración de calabazas cacahuete.
En Castilla-La Mancha la calabaza es mucho más que una hortaliza, es un cultivo que genera actividad económica, sostiene el trabajo de los productores y contribuye a fijar población en el medio rural. De hecho, nuestra región concentra más del 30% de la superficie cultivada en España. Para reivindicar su importancia y acercarla a la población, ahora que se aproxima también la festividad de Halloween, la asociación Love Klabaza ha conmemorado hoy en Manzanares por primera vez el Día de la Calabaza en España. Amparo Pellicer es la portavoz de Love Klabaza.
Con la colaboración de las concejalías de Medio Ambiente y Educación, Love Klabaza ha querido orientar esta jornada a los niños y niñas de Manzanares, concretamente, al alumnado de 4º de Primaria de los siete colegios locales. Paqui de la Cruz, concejala de Educación de Manzanares, ha señalado que la iniciativa busca que “tengan un contacto directo con este cultivo y con quienes lo producen” y, al mismo tiempo, se diviertan.
La actividad ha comenzado en el parterre del río, donde los escolares han seleccionado su propia calabaza. Posteriormente, en la biblioteca, han tenido la oportunidad de conocer la historia y el cultivo, sus ciclos de siembra y recolección, además de degustar un delicioso bizcocho de calabaza. Sin olvidar, por supuesto, la parte final, en la que han decorado sus calabazas. Equipados con pinturas, limpiapipas, plumas, esponjas y todo tipo de elementos, han desplegado toda su imaginación para transformarlas en ‘terroríficos personajes’. Una jornada lúdica, didáctica y que sirve para romper con la rutina habitual de las aulas. Así lo han asegurado sus protagonistas, que se lo han pasado en grande esta mañana en la biblioteca.
